La venganza de Quetzalcoatl

—«Aquí Baxter. Mira, son las diez y no he cenado. Estaré en el mexicano una media hora, así que, si quieres decirme algo, mueve el culo» … —el inspector mal aparcó el Patrol y se lanzó a por las enchiladas de “La Venganza de Quetzalcoatl”. A los diez minutos, un rubio larguirucho de frente ancha…

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Susana esperaba

Susana esperaba. Con este iban veinte los días estirados, secos y estériles cual desiertos sin sombras. En su celda, de noche, se sentaba vestida en la litera, tras tirar contra la pared las botas de tachas y la chupa de cuero, y escrutaba la valla. A esas horas el rostro de Lucas se hacía patente…

El mentiroso

Cuando apareció se produjo en la sala un movimiento de ola, un rumor admirativo se arremolinó en torno a él. Hubiérase dicho que le querían engullir en el seno de su colectividad. Satisfecho, pasó entre las filas ofreciendo su mano enguantada. Una señora besó con devoción el grueso anillo de oro y jade que lucía.…

Dicen que todos tenemos un doble

  Dicen que todos tenemos un doble en alguna parte. Lo leí en una revista de la peluquería cuando me hacía las mechas, y creo que es cierto porque yo me encontré con mi doble. Todo empezó porque conocí a Milord (le llamo así por la canción de Edith Piaf), un cliente digno, elegante, y…

Shackleton blues

Cráter Shackleton, 10 de enero de 2054. «Un meteorito de gran dimensión impactó a kilómetros de nuestra base. La nube de polvo de regolito en suspensión impide las videoconferencias interplanetarias y las comunicaciones locales. Durará meses. Tres de nosotros se dirigen al polo norte en la catapulta electromagnética. He bajado a la base subterránea. Misión:…

La Máquina

El anciano encontró la llave en el hueco de la pared, detrás del abrevadero. Con ella abrió la puerta de roble que, atascada por la hiedra y las glicinas salvajes, giró ruidosamente sobre sus goznes. Tras acomodar sus ojos a la penumbra, tiró de una lona repleta de heces de rata y cascotes, dejando al…

Ascensor rue de Buci

Cuando se cerraron las  rejas del ascensor de aquella casa laberíntica de la Rue de Buci, esquina Boulevard Saint Germain, Julia se percató de que  no estaba sola. La casa, otrora señorial, había sido transformada por un ruso, en los sesenta, en diminutos apartamentos alquilados a estudiantes y a pintores bohemios. Aquí, Julia había vivido…

Luz en la sierra

  Tenue como la luz de la aurora apenas despuntando y tan presto a desparecer como había aparecido, centelleó fugaz un halo dorado por encima del bosque. Podría haber sido el que deja el faro de un coche girando en la niebla, pero con la particularidad de que apuntaba al cielo a la vez que…